Josephine Baker
(1906 – 1975)
Desde su mismo nacimiento, la vida de Josephine tiene tintes excepcionales, ya que su madre (Carrie McDonald) estuvo internada durante 6 semanas en el mejor hospital de San Louis, Missouri en donde dio a luz a Freda Josephine McDonald.
Para esa época que una mujer de color fuera atendida por tan extenso lapso en un hospital era simplemente impensable. Sobre este tema se ha especulado que el padre biológico de Josephine era un poderoso hombre blanco que movió sus influencias para que esto sucediera.
Sin embargo la infancia de Josephine transcurrió entre la pobreza y las penurias propias de ser una niña de color en un estado segregado.
Sus padres eran actores de vodevil y Josephine desde muy temprana edad formó parte de los actos de sus padres bailando y haciendo pantomima.
A los 8 años, era empleada domestica y vivió el abuso y la crueldad de la violencia racial. Desde los 12 años Josephine vivía en las calles de San Louis, bailando para ganar un poco de dinero y subsistir.
A los 13 años se casó por primera vez, tan solo para divorciarse un año mas tarde. A los 15 años se volvió a casar y fue de este matrimonio que obtuvo el apellido Baker. Aunque se divorció 4 años más tarde, utilizó este apellido profesionalmente el resto de su vida.
Tras años de mucho esfuerzo y medianos triunfos en Broadway, Caroline Dudley le ofreció la oportunidad de unirse a su revista musical para hacer una gira por europa.
Josephine Baker llegó a Paris en 1925 con 19 años y de inmediato se convirtió en un éxito rotundo. Su erotismo al bailar y la escasa vestimenta fueron parte de su éxito pero fue su carisma lo que verdaderamente cautivó a los franceses.
En Paris, Josephine no era una chica de color. Era una exótica princesa criolla que tenía un cheetah por mascota y que era bienvenida en cualquier lugar. “La Diosa Criolla”, “La Venus de Bronce”, “La Perla Negra”, eran algunos de los sobrenombres con los que la gente la llamaba.
Pero también era querida y admirada por artistas e intelectuales, era amiga de Pablo Picasso y Jean Cocteau. Ernest Hemingway opinó sobre ella: “La mujer más sensacional que nadie haya visto”
“La Baker” demostró su camaleónica naturaleza y en pocos años pasó de ser un acto sensual y de novedad, a la perfecta diva con hermosa voz y elegante presencia.
Estelarizó 4 películas europeas, convirtiéndose en la primer mujer de color en tener un rol principal en un largometraje.
En ocasiones Josephine Baker donaba parte de sus ganancias para ayudar a niños en situación de pobreza extrema.
En 1937 se casó con Jean Lion un Industrial francés y renunció a su nacionalidad norteamericana.
Durante la segunda guerra mundial Josephine Baker fue enlistada por la Agencia de Inteligencia Militar Francesa (Deuxième Bureau) para recopilar información durante sus presentaciones con altos mandos militares alemanes, italianos y japoneses.
Josephine Baker tenía licencia de pilotaje, la cual utilizó para volar algunas misiones durante “la drôle de guerre”
Al finalizar la guerra, Josephine Baker recibió La Resistance Medal, por parte del Comité Francés de Liberación Nacional, la Croix de Guerre por parte de las Fuerzar Armadas Francesas y fue nombrada Chevalier de la Légion d’honneur por Charles de Gaulle.
Josephine Baker se involucró en el Movimiento por los Derechos Civiles. Participó junto a Martin Luther King en la Marcha a Washington siendo la única mujer que oficialmente dio un discurso:
“Amigos, no les miento cuando digo que he entrado a palacios de reyes y reinas, a casas de presidentes y mucho más. Pero no puedo entrar a un hotel en Norteamérica y que me sirvan una taza de café y eso me enoja”
En su discurso nombró a Rosa Parks y Daisy Bates, quienes tuvieron breves intervenciones.
Recibió el título de “Mujer del Año” por la Asociación Nacional para la Mejora de Gente de Color (NAACP), membresía vitalicia y en 1951 esta asociación declaró Mayo 20 como “Día de Josephine Baker”
Tras el asesinato de Martin Luther King, su viuda Coretta Scott King le ofreció convertirse en líder del Movimiento de Derechos Civiles, ella respondió. “Mis hijos están muy pequeños aún, para perder a su madre”.
Adoptó a 12 niños de diferentes nacionalidades y religiones a los que llamaba “la Tribu del Arcoiris”, deseaba demostrar al mundo que era posible vivir en armonía aún con diferentes creencias y nacionalidades. (ejemplo que años más tarde siguiera Angelina Jolie)
En 2021 Francia otorgó a la memoria de Josephine Baker un lugar en el Pantheón de Paris, que es donde se encuentran los restos de “los grandes franceses”, convirtiendose en tan solo la sexta mujer y la primer mujer de color con este honor.
Josephine Baker Luchó en contra de la desigualdad racial, el nazismo y la pobreza extrema.
